Colección de discursos agrupados numéricamente

5.14. [Cinco poderes] en detalle

“Monjes, he aquí estos cinco poderes. Y, ¿cuáles son esos cinco? El poder de la fe, el poder de la energía, el poder de la atención consciente, el poder de la concentración y el poder de la sabiduría. Estos son, monjes, los cinco poderes.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de la energía? He aquí, el noble discípulo hace surgir la energía para abandonar los perjudiciales estados mentales y adquirir los estados mentales beneficiosos; hace fuerza, es firme en el esfuerzo, no desechando la tarea de cultivar los estados mentales beneficiosos. Esto se llama el poder de la energía.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de la atención consciente? He aquí, el noble discípulo es atentamente consciente, poseyendo la suprema atención consciente y vigilante, es uno que recuerda y conmemora lo que ha sido hecho y dicho mucho tiempo atrás. Esto se llama el poder de la atención consciente.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de la concentración? He aquí, monjes, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, el monje entra y permanece en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido. Al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido. Al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, experimentando la felicidad en su cuerpo; entonces, entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘Él es ecuánime, atentamente consciente y alguien que tiene una morada feliz’. Al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad. Esto se llama el poder de la concentración.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de la sabiduría? He aquí, el noble discípulo es sabio; posee la sabiduría que discierne el surgimiento y la desaparición, que es noble y penetrante, y conduce a la completa destrucción de la insatisfacción. Esto se llama el poder de la sabiduría.

“Estos son, monjes, los cinco poderes”.